Detección y solución de fugas de aislamiento en quirófanos

Optimizar el sistema eléctrico en el quirófano pasa por contar con un sistema y unos dispositivos que detecten las fugas de aislamiento y faciliten su rápida solución.

 

La seguridad eléctrica en los quirófanos es un asunto que merece la máxima atención. Tomar las debidas precauciones mediante un buen diseño e instalación de un sistema eléctrico permite, especialmente, afrontar las posibles complicaciones que puedan surgir. 

Uno de los elementos que más hay que tener en cuenta es la continuidad de flujos de energía, con el fin de mantener adecuadamente la red de flujos eléctricos y proteger al paciente, personal médico, equipos e instalaciones.

En las áreas médicas críticas o quirófanos, UCIs, UVIs, salas de partos… En suma, en cualquier área donde el paciente esté conectado a equipos que puedan introducir corrientes de fuga en su cuerpo, es crucial contar con buenos sistemas eléctricos cuyos conductores eviten al máximo las corrientes de fuga. 

Es un asunto que ha sido muy notorio en los últimos tiempos tras la pandemia de Covid-19. La mayor necesidad de camas en la UCI ha obligado a aumentar las camas conectadas a cada transformador y detector de aislamiento. Adoptando a menudo soluciones provisionales que presentan una importante problemática: si se produce una fuga, es preciso evacuar varias camas y cuesta trabajo localizarla si no se cuenta con los medios adecuados. 

La solución cuando se origina una alarma, por tanto, pasa por disponer de sistemas de localización del circuito de salida en el que se está produciendo la fuga de aislamiento.

 

 

Factores de riesgo y cómo detectar las fugas de aislamiento en el quirófano

Antes de analizar todo lo que afecta al proceso de detección de fugas de aislamiento en el quirófano, es importante comprender que el quirófano se considera un área húmeda. Una zona que, además, conlleva varios riesgos que debe subsanar la seguridad eléctrica. Esos riesgos afectan tanto a pacientes como a personal sanitario, pudiendo provocar daños significativos. 

Por ello, no es posible crear corrientes de fuga mediante el uso de medios altamente conductivos. Y a pesar de las soluciones que existen, se corre el riesgo de que se produzcan fugas de aislamiento. 

Al respecto, una de las posibles soluciones para detectar estas fugas son los monitores de aislamiento de línea, que vigilan las corrientes de fuga en una línea aislada que distribuye energía eléctrica. 

Cabe recordar que los sistemas eléctricos aislados ofrecen la ventaja de permitir la detección con mayor prontitud de problemas, haciendo que los sistemas sigan en funcionamiento más allá de simples fallas. Esos monitores, por ejemplo, monitorizan la corriente y avisan mediante un amplio rango de alarmas sobre sobrecargas y temperatura del transformador, bajo o alto voltaje, etc.

 

 

Concretamente, en el interior del quirófano se activa una alarma para avisar al personal médico de que hay una situación de riesgo, y que éste debe actuar según el estado del procedimiento médico y del paciente. Pero con frecuencia el personal médico considera esta alarma una molestia y un problema de mantenimiento a solucionar posteriormente. De ahí la importancia de la óptima gestión de las alarmas técnicas en áreas críticas y de una mayor implicación del personal médico.

En el caso de los detectores de aislamiento que usan una corriente continua para medir las fugas a tierra, es preciso evitar los errores en la medida y las falsas alarmas que pueden producir las fugas en corriente continua que se generen en las fuentes de alimentación.

 

“Cuando se produce una fuga de aislamiento en un quirófano es vital localizarla y eliminarla a la mayor brevedad posible, con el fin de reducir riesgos y tiempos de parada, también para tener el quirófano plenamente operativo lo antes posible.

 

Pero en los quirófanos actuales, y esencialmente en los que la alta tecnología es ley, los múltiples circuitos de salida para el suministro eléctrico complican el proceso de localizar las fugas de aislamiento, requiriendo de un tiempo excesivo en muchas ocasiones. Para ello, también existen soluciones compuestas por detectores de aislamientos, localizadores, repetidores múltiples y concentradores.

Además, la normativa europea referente a las instalaciones eléctricas, en locales de uso médico, recomienda el uso de sistemas de localización de las fugas de aislamiento.

 

Soluciones para los fallos de aislamiento

Como ya hemos visto, en el mercado existen varias soluciones para prevenir, detectar y finalmente solventar los posibles fallos de aislamiento en los quirófanos. 

De entrada, lo fundamental es apostar por un buen diseño eléctrico y una instalación avanzada que cumpla con los requisitos técnicos. Los expertos recomiendan en este sentido los conductores de fase, porque con ellos la corriente siempre circulará por allí, y las personas estarán a salvo incluso cuando accidentalmente entren en contacto directo con los conductores.

Entre los elementos básicos a tener en cuenta en la optimización de la seguridad eléctrica en el quirófano encontramos:

 

Detectores de aislamiento
y sus repetidores

 

Sistemas de alimentación IT
para detectar los fallos eléctricos a tierra y localizarlos fácil y rápidamente

Vigiladores de aislamiento
para monitorizar de forma continua la resistencia de aislamiento de los sistemas médicos IT

 

 

Sistemas de alimentación ininterrumpida
que permiten la alimentación eléctrica de emergencia de cargas específicas

 

 

 

Repetidores de alarma
Otros elementos que ayudan a dar una mejor solución a estas fugas de aislamiento son los repetidores de alarmas. Además de proporcionar información adicional al personal médico, indican qué hay que hacer o a quien hay que llamar.

 

 

 

También destaca el uso de pantallas táctiles en los paneles técnicos de los quirófanos, permitiendo la visualización gráfica de la alarma con iconos y colores.

Además, hay detectores de aislamiento que pueden conectarse a un sistema de localización de fuga, indicar el circuito final en el que hay la fuga y transmitir esta alarma al repetidor de alarma o la pantalla táctil. 

En resumen, para evitar y solucionar los eventos adversos provocados por las fugas de aislamiento en los quirófanos, la ingeniería e industria de la fabricación de equipos eléctricos para instalaciones eléctricas hospitalarias cuenta con soluciones. Las nuevas prestaciones de los sistemas de detección y repetición de alarmas, el empleo de soluciones TIC y el desarrollo de las redes de comunicaciones internas se antojan como los grandes aliados.

Asimismo, para optimizar el sistema eléctrico en el quirófano, detectar fallos y riesgos potenciales como fugas de aislamiento y corregirlos, siempre es determinante contar con una asesoría especializada por parte de ingenieros en seguridad eléctrica hospitalaria. 

 

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