Seguridad del paciente: prevenir el error y reducir los riesgos con ingeniería hospitalaria

Dicen que de los errores se aprende pero hay muchos errores que son fatídicos y hay que evitar, especialmente si hablamos de la atención médica y asistencial. 4 de cada 10 pacientes en todo el mundo sufren daños en la atención sanitaria primaria y ambulatoria.

El 80% de estos daños se pueden prevenir. En este contexto, la seguridad del paciente se presenta como una disciplina en la que trabajan todo tipo de hospitales y centros sanitarios. Al fin y al cabo, cuidar y curar es su razón de ser. Sin embargo, poco se habla de cómo la seguridad eléctrica hospitalaria puede contribuir a garantizar el bienestar de los pacientes.

 

¿Qué es la seguridad del paciente?

En 1948 se promulgó la Declaración de Derechos Humanos, según la cual, “toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar…”. 

Aunque la asistencia sanitaria es un derecho humano incuestionable, la realidad es que en muchos casos esta asistencia es deficiente, especialmente cuando hablamos de los países más pobres. 

En este contexto, la cultura de la seguridad del paciente adquiere relevancia y gobiernos, estados e instituciones de todo el mundo han puesto sobre la mesa una serie de medidas y recomendaciones con el objetivo de esclarecer los parámetros que definen qué es la seguridad del paciente. Y, a partir de aquí, trabajar en una asistencia sanitaria que sea siempre segura y de calidad. 

¿Qué es la seguridad del paciente?

La Organización Mundial de la Salud define la seguridad del paciente como una disciplina cuyo objetivo es “prevenir y reducir los riesgos, errores y daños que sufren los pacientes durante la prestación de la asistencia sanitaria”. También apuntala la OMS que la piedra angular de la cultura de la seguridad es “la mejor continua basada en el aprendizaje a partir de los errores y eventos adversos”. 

En la misma línea se expresan Cristián Rocco y Alejandro Garrido, autores de la publicación Seguridad del paciente y cultura de seguridad, para quienes esta disciplina debe perseguir el objetivo de “reducir el daño y secundariamente reducir el error ya que el error es una condición inherente a la condición humana”.

 

Consecuencias de la falta de seguridad del paciente

En muchos casos, la consecuencia más inmediata de la falta de seguridad en la atención al paciente es la muerte. No son pocas las noticias que a lo largo del año podemos leer sobre personas que han fallecido debido a una tardía atención en centros sanitarios colapsados, por ejemplo. En esta línea, en el estudio de Rocco y Garrido se menciona como referente un estudio de 1999 publicado por el Instituto de Medicina de los Estados Unidos, To Err is Human. 

En el marco de este estudio, se revisaron 30.000 historias clínicas, detectando un 3,7% de eventos adversos, de los cuales el 58% eran evitables y 13.6% resultaron en muerte. Los autores de la publicación extrapolaron estos datos al volumen de hospitalizaciones anuales. Concluyeron que los eventos adversos relacionados con la atención sanitaria podrían provocar entre 44.000 y 98.000 muertes en Estados Unidos, con un coste de entre 17 y 28 millones de dólares al año.  

En el caso de España, el Estudio Nacional sobre los Efectos Adversos ligados a la Hospitalización (Estudio ENEAS) de 2016 revisó 5624 historiales clínicos, en los que se encontraron un 8,4% de eventos adversos. El 4,4% llevó a la muerte y el 42,8% fueron evitables. Una vez más, si extrapolamos estos datos a las 4,6 millones de hospitalizaciones en 2006, se podrían evitar más de 7300 muertes al año. 

La conclusión es evidente: como dice la publicación estadounidense, errar es de humanos pero una cultura de la seguridad del paciente ayuda a reducir este margen de error y salvar la vida de miles de personas. Aplicado al sector de la seguridad hospitalaria, desde ETKHO recomendamos esta guía práctica para conocer el estado del sistema eléctrico de una unidad hospitalaria. 

 

Consecuencias de la falta de seguridad del paciente

 

Eventos adversos más comunes

El primer paso para una cultura de la seguridad del paciente eficaz y de calidad pasa por la prevención de riesgos y la detección e investigación de errores médicos y eventos adversos habituales. En este sentido, un estudio ENEAS de 2005 estableció que los eventos adversos más comunes estaban relacionados con:

  • La medicación
  • Infección nosocomial
  • Los cuidados
  • El procedimiento
  • El diagnóstico

 

A nivel mundial, la OMS también señala situaciones preocupantes muy similares:

  • Los errores de medicación están entre las principales causas de daños y lesiones evitables en la atención sanitaria. 
  • Las infecciones afectan a 7 de cada 100 personas hospitalizadas en países de ingresos altos y 10 de cada 100 en el caso de países de bajos y medianos ingresos. 
  • El 25% de los pacientes sufre complicaciones debido a procedimientos quirúrgicos poco seguros. En la mayoría de los casos, el paciente fallece directamente en la intervención o inmediatamente después.  
  • Prácticas de inyección poco seguras en espacios de atención sanitaria. 
  • Los errores diagnósticos afecta a cerca del 5% de adultos que pasan por un servicio de atención ambulatoria.  

Por otra parte, existe otro tipo de eventos adversos relacionados con las instalaciones del hospital o centro sanitario. En este caso, estaríamos ante dos tipos de accidentes principales:

  • Siniestros: accidentes relacionados con el edificio y sus instalaciones.
  • Desastres naturales: accidentes relacionados con el entorno y los problemas meteorológicos

 

 

¿Existe una normativa sobre aspectos clave en la seguridad del paciente?

Como decíamos anteriormente, en el ámbito profesional la seguridad del paciente se ha convertido en una materia de estudio y sobre la que legislar tanto a nivel estatal como internacional. En este sentido, cabe destacar algunos eventos y documentos clave para la promoción de una cultura de la seguridad del paciente:

  • En 2004 se creó la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente, que en la actualidad se llama Programa para la Seguridad del Paciente. El principal objetivo que se marca es “ante todo, no hacer daño”, tal y como reza su lema. 
  • Desde 2005 existe la Joint Commission International Center for Patient Safety, considerado el primer centro del mundo dedicado exclusivamente a la seguridad del paciente y que colabora con la OMS.
  • En 2006, en el marco de la Declaración de Varsovia sobre Seguridad del Paciente, se expone la necesidad de establecer un Sistema de Notificación de Incidentes, promover un enfoque sistemático en la cultura de la seguridad del paciente, e implicar a ciudadanos y a los propios pacientes en la mejora de esta seguridad. 
  • España cuenta con la Estrategia de Seguridad del Paciente del Sistema Nacional de Salud, un documento cuyo principal objetivo es promover y mejorar la cultura de la seguridad en las organizaciones del sector sanitario. 

 

En Colombia, por ejemplo, en el ámbito de la seguridad hospitalaria, cuentan con el certificado RETIE (Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas RETIE). El objetivo de esta certificación es garantizar “la protección de las personas, previniendo, minimizando o eliminando los riesgos de origen eléctrico”. 

 

Normativa sobre aspectos clave en la seguridad del paciente

La importancia de la seguridad hospitalaria

Aunque existe mucha legislación e interés por promover una cultura de la seguridad del paciente, ésta se centra exclusivamente en el ámbito humano de actuación, poniendo el foco en cómo evitar errores humanos que resulten en daños para el paciente. Sin embargo, hay poca literatura científica enfocada en la seguridad hospitalaria, un pilar clave también en la atención sanitaria. 

Los hospitales son espacios únicos, destinados al cuidado de paciente y personas enfermas o que requieren algún tipo de cirugía. Por ello, se trata de un escenario sanitario donde la seguridad debe aplicarse de forma concreta tanto en lo referente a las instalaciones como a la labor médica dentro del centro hospitalario. 

Aunque no es habitual que se produzcan fallos eléctricos en los centros hospitalarios… Así que puede suceder. Lo demuestran datos del informe Structure Fires in Health Care Facilities, elaborado en 2017 en Estados Unidos por la National Fire Protection Association NFPA. El estudio recoge información del periodo 2011-2015 y detecta un promedio de más de 5700 incendios en Centros de Salud. La segunda causa de dichos incendios fueron fallos en las instalaciones eléctricas.

 

Soluciones de protección e ingeniería hospitalaria para garantizar la seguridad del paciente

Protección e ingeniería hospitalaria: soluciones

Como expertos en ingeniería hospitalaria, desde ETKHO queremos hablar de algunas directrices a tener en cuenta para garantizar el buen estado de la seguridad eléctrica de un hospital o centro sanitario. Son las siguientes:

 

Conclusión

La seguridad de los pacientes es indispensable para ofrecer una asistencia médica eficiente y de calidad. Sin embargo, en la mayoría de casos el enfoque que se da a esta cultura de la seguridad del paciente se centra en el ámbito humano, sin tener en cuenta la importancia de evitar riesgos en las instalaciones eléctricas hospitalarias. 

Con todo, desde ETKHO con este artículo hemos querido poner en valor la importancia la de ingeniería hospitalaria y de contar con soluciones tecnológicas de alta calidad para preservar la seguridad del paciente. 

 

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